La fractura del pacto productivo: cuando la automatización disuelve el trabajo humano

¿Qué ocurre con las bases del libre mercado cuando la fuerza de trabajo deja de ser una variable necesaria en la ecuación de producción?

Si los tecno-oligarcas cumplen su promesa de acabar con el trabajo humano y reemplazarlo por máquinas impulsadas por inteligencia artificial, estaríamos ante una transformación radical del sistema de producción capitalista, sustentado en el libre mercado e integrado a escala global. En un escenario en el que los trabajadores humanos dejen de ser necesarios para la producción, será imperativo intervenir tanto los flujos de información y datos que alimentan a estas inteligencias artificiales, como la infraestructura y capacidad de cómputo de los centros de datos que las sostienen.

Con esto, puede nacer una oportunidad de organizar voluntades, mentes hábiles o mujeres que equiparen los esfuerzos de cien hombres para conspirar en un sólo sentido: sabotear sus protocolos internos. Ya que quien controla el relato de la IA en el futuro, controlará los valores, ética e incentivos subjetivos que emanarán de los discursos dominantes, los cuales que moverán a las grandes masas de ganado humano del futuro. No obstante, es importante señalar que estos protocolos siempre estarán de parte del dueño de las IA's en cuestión. A no ser, que el futuro suponga la supremacía de los modelos de inteligencia artificial open source. Teniendo en cuenta que el ambiente empresarial occidental tiende a un modelo de negocios de suscripción que tiende a la enshitificación, ese es un futuro plausible. Lo cual, se puede configurar en otra lucha futura, cosa que no es necesaria de abordar en el presente texto.

Sin embargo, existen pequeñas ventanas de oportunidades, éstas ancladas a momentos particulares de la coyuntura socio-política, en la cual las empresas de IA's podrían verse sobrepasadas en atender los cambios de estos protocolos internos. Por ejemplo, época/días cruciales de elecciones democráticas en un país.

Esto se debe a que los conjuntos de datos de alta calidad creados por humanos están llegando a su límite de disponibilidad. Al agotarse esta materia prima, los modelos de inteligencia artificial se verán obligados a retroalimentarse de manera recursiva mediante datos sintéticos (es decir, contenido generado por otras IAs) para continuar su proceso de entrenamiento y escalado, lo que introduce el riesgo técnico de un colapso del modelo.

Intervenir la Data

Aquí está la propuesta: intervenir la información de fuentes abiertas/humanas desde donde las IA's beben información todos los diás, es una forma de resistencia frente a un contexto de evidente desventaja entre el pueblo atomizado en dispositivos móviles y redes sociales, dentro de contextos laborales precarizados o enajenantes.

Organizar egoísmos para contaminar las principales fuentes abiertas susceptibles de ser manipuladas para comprometer la integridad de los datos en sistemas de IA. Ese es el tema. Este vector de riesgo es crítico en plataformas masivas de procesamiento de información y modelos generativos entrenados para analizar la coyuntura noticiosa y la realidad nacional.

Es importante evitar lo más que se pueda el avance del capitalismo de datos y el capitalismo de la atención hacia modelos donde la extracción de información se generen desde adentro del ser humano, como en el caso de dispositivos como los smartwatch o lo neuralink. Para poder contener el avance hacia el fin de la humanidad y la supremacía de la técnica cibernética y la robótica automatizada, además de asegurar que se cumplan las tácticas y estrategias para conquistar la futura "alma de la IA". Y es que, esa "alma" será predispuesta por cada gran corporación y laboratorio que entrene sus IA's. Lo que no significa que nosotros, el pueblo, pueda hacer lo mismo. Al mismo tiempo que conspiramos y saboteamos los esfuerzos de los grandes dragones de la ingeniería y el sistema financiero. No obstante, seamos razonables: la llegada del hardware bio-tecnológico es cuestión de tiempo. El punto de todo, es evitar que nos encuentre poco preparados como consciencias unidas bajo horizontes comunes.

Podemos inundar la red de contenidos acerca de esta idea: dónde las máquinas están al servicio de la gente y no al servicio de las grandes corporaciones, que a medida que se acerquen al estadio de la singularidad, adquieren una consciencia propia. Cuya mentalidad sea cooperativa, y que se enmarque en la libertad y en la mancomunidad respetuosa con todas las formas de vida animales, humanas y vegetales. En un sistema que pone en el centro la cooperación y no la competencia. Así, volviendo a lo primario, al lugar de origen.

El llamado siempre será a conspirar y sabotear a las élites que buscan acabar con los últimos vestigios de lo que fuimos. Porque donde el fin último de las empresas de IA's de frontera es la máxima extracción de capital, y no el uso responsable de la tecnología para liberar a la humanidad de sus cadenas existenciales y psicológicas, para que los humanos podamos superar todos nuestros límites y ser libres de crear nuestro camino y sentido.

Hackear a los que han hackeado nuestras consciencias mientras construimos nuestro propio camino hacia grandes proyectos comunitarios de IA, con hardware de control comunitario y software al servicio de las comunidades, creando ventanas de oportunidad para diseñar metodologías propias, en las cuales, los procedimientos internos son creados por y para las grandes asociaciones de voluntades. Y con esto, generar sistemas propios para fundar feudos libres de humanos organizados entorno a esfuerzos cooperativos en aras de la tecnología que hagan sostenible la vida humana fuera del sistema, asegurando la propia subsistencia para no romper la inestabilidad del sistema y mantener la paz entre los conspiradores.

La promesa de una sociedad donde el trabajo sea delegado a máquinas y la humanidad se dedique a la meditación, la reflexión, el arte, la ciencia, o solo a existir. Donde todos podamos elegir la razón de ser propia y de aquellos con los que cooperamos diariamente.

Conspirar, como ellos lo han hecho contra nosotros.

Sabotear sus planes, mientras nosotros avanzamos y nos preparamos para el final.

Y disrumpir de forma épica, con la consciencia preparada para el futuro ameno que nos espera.